Helen en Delen

Compensación

Hay dolencias que pueden no curarse, como problemas en la vista o en los oídos. No tengo que centrarme específicamente: es un proceso automático. Si el problema no se cura, no habrá un vacío. Será más que compensado con buena energía, lo que se traduce en felicidad. Si tiene un problema mental con una enfermedad determinada, algún tipo de miedo al fracaso o claustrofobia, lo eliminaré. Tendrá una vida más feliz. Mi forma de curar siempre tiene un efecto, pero no puedo decidir si está curado física, emocional o espiritualmente.

Lo que sucede no es lo que piensa o cree que necesita, sino que lo que se precisa en estos momentos para el crecimiento de su conciencia. «Yo no niego el bien a los que me aman», dice el Señor, es decir, que no tiene que creer, pero si está preparado para proseguir con su crecimiento personal y espiritual, se curará, ya sea física, emocional o espiritualmente. Mi tratamiento le pone en contacto de nuevo con una profunda sensación de conexión con todos los aspectos de la vida. De todo ello surge la curación. Auténtica curación.